Responsables

El perfil de responsable scout, lo construimos a partir de un conocimiento de sus funciones básicas,
de sus características genéricas y de sus responsabilidades.

Funciones básicas.


Podemos contemplar las funciones básicas, que de forma genérica, cualquier adulto/responsable scout ejerce en su respectivo campo de actuación.

  • Relación educativa: relación de ayuda personal con el educando, empatía, análisis de las propias vivencias, …
  • Relación reeducativa o terapéutica: para restablecer el equilibrio emocional, la aceptación de si mismo, el desbloqueo del desarrollo personal, …
  • Relación con personas y grupos: crear tejido social en la comunidad, ser catalizador y vía de convergencia, …
  • Promoción de actividades: promover iniciativas personales y colectivas, ayudar a la organización de las mismas, ayudar técnicamente a su difusión y realización, …
  • Organización de la vida cotidiana: ayudar a organizar el espacio, a satisfacer las necesidades, a establecer un marco regulador de la cotidianidad, …
  • Aprendizaje de actitudes, contenidos y habilidades: ayudar a la adquisición de actitudes, conocimientos conceptuales y técnicos, a ponerlos en práctica en las situaciones vitales, al entrenamiento en destrezas y habilidades, …
  • Animación de grupos: ayudando tanto a configurar la organización formal del grupo como a favorecer la interacción de sus miembros, …
  • Información y asesoramiento: dar información sobre iniciativas, recursos, asesorar determinadas situaciones, …
  • Relación con instituciones y colectivos: favorecer sistemas de coordinación y cooperación, …

Características.


Podemos señalar unas características fundamentales que definen la figura del responsable scout.

Entendemos que el adulto ha de venir configurado por:

  • Una madurez y equilibrio personal.
  • Una capacidad creativa.
  • Una motivación fundamental, basada en opciones profundas y asumidas.
  • Una competencia interpersonal para establecer relaciones auténticas, positivas y funcionales con los otros.
  • Una competencia psicopedagógica que le permita hacer manifiesta su dimensión educativa y scout.
  • Un dar ejemplo.

Responsabilidades con respecto:

  • A los educandos, considerados individualmente: cuando trabaja con los educandos, el responsable actúa como modelo de una función. Por eso debe conocer las habilidades de su campo de actuación y ser capaz de utilizarlas correctamente. La influencia de los responsables afecta al desarrollo de las relaciones interpersonales.
  • A la Sección de educandos: La organización de la Sección debe promover activamente el aprendizaje. La asunción de habilidades de liderazgo por parte de los educandos implica un trabajo en equipo a lo largo del proceso. Cuando el adulto debe intervenir será necesario que esa intervención sea una experiencia de aprendizaje para los educandos.
  • A otros adultos scouts: Es importante que el adulto funcione correctamente dentro de la estructura de una organización (Sección, Grupo, Asociación, Federación, Movimiento Scout).
  • El responsable debe comprender cómo funcionan las diferentes partes de esa estructura y participar al máximo nivel en ellas.
  • A la sociedad: Es responsable en su relación con la sociedad (Instituciones, colectivos, padres, etc.) sabiendo que representa a la organización scout.
  • A si mismo: El adulto es responsable de su propia formación y de su propio desarrollo personal.

Simbología

Kraal: Es un término de origen zulú que significa Reunión de Jefes. En algunas asociaciones define tanto al conjunto de educadores scout como a sus reuniones.